Los Padres Terriblesde Jean CocteauPor Susana Weingast |
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Con
la dirección de Alejandra Ciulanti
y traducción de Ignacio
Apolo, esta versión de “Los Padres Terribles”
de Jean Cocteau, se presenta en el Teatro El Cubo, en Buenos
Aires
en el barrio porteño
del Abasto. En 1938 Jean Cocteau escribió Los Padres Terribles para su amante de entonces Jean Marais, durante una prolongada sesión de opio de ocho días. El
tratamiento irreverente de un tema taboo como el amor obsesivo entre una
madre y su hijo, tomando las convenciones y cliches del vaudeville
(infidelidad, adulterio, confusión de identidades) para crear una farsa
feroz e hilarante, produjo la inmediata reacción del Consejo Municipal
de París que procedió a cancelarla por inmoral inmediatamente después
de su estreno, ese mismo año. Los
Padres Terribles es una comedia negra, salvaje e impredecible que
retrata un mundo donde los adultos son como niños cometiendo terribles
crímenes. La
obra sacude, divierte, deleita y desorienta, contando la historia de una
familia disfuncional que se retuerce en la agonía de la pasión
orientada hacia las personas equivocadas. Ivonne,
la madre, ( Mirta
Busnelli ) se siente joven con el amor de su hijo Nahuel (Pérez
Biscayart), Georges es el padre y esposo
(Luís Machin),
Leonie es su hermana y quien realmente lo amaba (Noemí Frenkel)
es la tía, ahora convertida
en una amargada solterona y
Madeleine, (María Alche)
es la amante del padre y la mujer de quien Nahuel está enamorado. Cocteau
planteó cada personaje desde lo grotesco; graciosos y burlones, pero
tenebrosos; se manejan con la intriga, son obsesivos y
posesivos respecto de los demás. En el transcurso de la obra,
todo se transforma en una amarga comedia negra de enredos, magníficamente
dirigida e interpretada. En general todas las escenas están compuestas con maestría, la final en especial, ya que parece un impecable cuadro, cuidadosamente pintado y elaborado con el máximo de detallismo, como detenido en el tiempo. El
desarrollo de la obra nos revela no solamente
una familia disfuncional, sino que los sucesos van más allá,
mostrándonos un mecanismo sórdido y lleno de
perversidad, plagado de situaciones extremas y patológicas.
El trabajo realizado es excelente, se ha cuidado cada detalle, cada mirada, los movimientos no verbales llegan perfectos al espectador con sus movimientos posturales. Por
la manera de moverse, en ocasiones parece que los actores son muñecos
de trapo, magníficamente expresivos y con gran plasticidad,
especialmente debemos señalar los personajes del padre y del hijo en
quienes el lucimiento en lo no verbal es mayor.
La obra y sus integrantes han recibido los siguientes premios: PREMIOS
CLARIN: Mejor obra circuito privado -
Mejor actriz protagónica: Mirta Busnelli PREMIOS
ACE: Mejor comedia dramática - Mejor
director de comedia dramática: Alejandra Ciurlanti - Mejor actor de
comedia dramática: Luis Machin - Mejor actriz de reparto de comedia
dramática: Noemí Frenkel. Susana Weingast *********
Permitida
su reproducción parcial
Fotografias cortesía Teatro El Cubo
Prensa:
Colombo Pashkus **************
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